Editorial: Explorando alrededor de la luna.JP
Tras ver la televisión en un bar, decidí escribir este apresurado borrador sobre las noticias del día. Disculpadme los errores e imperfecciones.JP
Explorando alrededor de la luna
En estos días muchos de los habitantes de este planeta seguramente hemos tenido unas emociones ambivalentes o encontradas al vivir en este presente dos hechos muy destacados pero que al menos a mí me han dado mucho que pensar.
El primero es el viaje de la misión Artemis II para circunvalar nuestro satélite que ha sido transmitida en todas las televisiones del mundo provocándonos alegría, esperanza, confianza en la ciencia y una valoración hacia tantísima gente que al final consiguió que todo saliera bien. Me gustaría pensar que esa gente que trabajó para esta exploración lo hiciera con una mirada de toda la humanidad que intenta conocer el micro entorno que rodea a nuestra Tierra en este inmensísimo universo dentro del cual somos solo una insignificancia temporal y espacial.
Probablemente sea un paso más en la exploración espacial y que ojalá sirva para metas
favorables y útiles para toda nuestra especie y también para las que comparten con nosotros este hábitat de planeta rocoso que gira alrededor del sol.
Visión de la Tierra desde la Apolo XI en 1969
Ya en 1969 dede la nave Apolo XI se tomó esta extraordinaria fotografía lo que nos permitió ver “desde fuera” nuestro planeta azul, hermoso, casi único al menos hasta ahora en el espacio cercano y conocido, que permite formas de vida como nosotros las conocemos hasta la actualidad. Nuestra especie, es una de estas formas de vida que no ocupa desde hace mucho tiempo este bellísimo planeta, aunque ahora con altísimas contaminaciones, sujetos a cambios climáticos inducidos por nosotros mismos, enloquecidos por guerras donde los estados nación y la plutocracia global se disputan brutalmente y torpemente el poder de “querer tener más” e imponer sus criterios a otros que quizás con menos instrumentos, también pretenden lo mismo. En suma, estupidez humana mayúscula.
Me pregunto que pensarían los astronautas de la Apolo XI o ahora los de la nave Orion cuando vieron el planeta desde esas distancias. ¿Se preguntarían, sobre las causas de la violencia creciente provocadas sobre todo por algunos líderes mundiales que desde sus seguros y confortables despachos ordenan la destrucción de hogares, la aniquilación de vidas y la siembra del dolor y el odio enmascarados en creencias, ideologías o simplemente en el interés económico que nutre la ambición y el desprecio de todas las normas de convivencia?. Me gustaría conocer la respuesta a esa cuestión.
Visión de la Tierra desde la nave Orion (2026)
Desgraciadamente el objetivo de la luna se ha vuelto a convertir en una carrera y competencia de quién o quiénes se apoderen antes del satélite para fines fundamentalmente económicos y de primacía militar. Están en esta carrera USA, Rusia, China, Japón y diferentes empresas privadas ligadas a la plutocracia tecnológica, fundamentalmente estadounidense. El espacio que rodea nuestro planeta y su satélite pertenece a toda la humanidad y no debería ser un nuevo territorio de disputa y poderío de las clases y países más ricos. Si ya es malo que se enfoque como una cuestión de naciones es aún peor el avance que están teniendo compañías privadas para hacer su negocio con el espacio.
La segunda cuestión que me conmovió en estos días fue el leer dos noticias antagónicas desde mi punto de vista, en diferentes titulares de la mayoría de los periódicos del mundo. El presidente del país al que pertenece la expedición Artemis II, es el mismo que amenaza sin tapujos ni vergüenza con la destrucción de una civilización en una noche.
Titular de un periódico durante la expedición Artemis
Pareciera que la locura se ha apoderado de ese país donde al estilo de un nuevo Nerón, su mandatario día a día amenaza con guerras, destrucción y olvido de todas las leyes internacionales que hasta ahora en la últimas décadas, habían detenido o modulado la maldad y la violencia entre los países.
En fin amigos, la historia avanza en zigzag, a veces con pasos adelante y otras veces, atrás. De momento no estamos en un paso adelante cuando observamos las guerras y matanzas provocadas por individuos como Trump, Netanyahu y sus respectivos gabinetes. Tampoco hay que olvidar la violencia totalitaria que en Irán han ejercido sus líderes desde hace ya muchas décadas aunque ahora sufran la violencia de los otros enajenados y belicosos narcisistas.
Creo humildemente que debemos luchar contra la insensibilidad, que la reiteración de estas barbaridades hace a veces que ésta se instaure en la ciudadanía.
Conciencia, resistencia y posicionamiento por la paz, la justicia y la democracia, quizás sean los objetivos que hoy los ciudadanos de a pie debamos perseguir.
También comparto con vosotros algunos aspectos del presente.
A continuación un breve artículo de Millás sobre un "espectáculo" en la casa Blanca y otro de Manuel Vicent sobre nuestra realidad.
La imagen
- Juan José Millás
https://lectura.kioskoymas.com/article/281646786707136
He ahí un grupo de personas apelotonadas en forma de enjambre alrededor de esa especie de abeja reina religiosa. He ahí por tanto un enjambre de cabezas cada una de las cuales reúne un enjambre de 80.000 millones de neuronas. He ahí también un enjambre de manos que forman una cadena hasta alcanzar el cuerpo del líder sobre cuyos hombros recae la responsabilidad de matar con alegría a quien se le ponga por delante. He ahí, en fin, un grupo de pastores evangélicos pidiendo a Dios que Trump lo haga bien, que bombardee bien, que secuestre bien, que propague bien el sufrimiento por doquier. Demasiadas personas, demasiadas cabezas, demasiadas neuronas, demasiadas manos para la búsqueda de un fin tan miserable. Nos preguntamos qué pensarán en el cielo los enjambres de ángeles, arcángeles, principados, potestades, virtudes, dominaciones, tronos, querubines y serafines de la jerarquía celestial reunidos en torno a Dios.
El botón de un bombardero es para muchos una extensión lógica de la fe. La oración se especializa. Las manos tocan con suavidad el cuerpo del líder, pero se mantienen alejadas de los cuerpos desgarrados por la metralla. Se mata con educación, se mata de traje azul y con corbata, mientras se supervisan las obras del gran salón de baile del ala este, o del oeste, ahora no caigo, de la Casa Blanca. La distancia convierte la violencia en abstracción y la abstracción en trámite burocrático. Usted y yo, ingenuos espectadores de este rito insectoide, sentimos un desplazamiento espiritual que nos asoma a una de las formas contemporáneas del espanto.
No hay quien lo entienda
- MANUEL VICENT
https://lectura.kioskoymas.com/article/282338276441719
Mientras en España durante la Semana Santa miles de nazarenos con capirote se llevaban toda la energía religiosa hacia la Edad Media, cuatro astronautas dentro de una cápsula espacial se daban un rodeo por la Luna para llevar la técnica astronáutica hasta el extremo de la imaginación.
Ha sido la vez en que el ser humano se ha alejado más de la Tierra, pero esta distancia no ha sido solo física sino también metafórica, puesto que en este caso ha quedado claro lo alejadas que pueden estar la religión y la ciencia cuando aparecen superpuestas. Durante la procesión del Santo Entierro, a un nazareno le sonó el móvil y atendió la llamada por debajo del capuchón del capirote. Era su nieta, que desde Nueva York le decía que había aprobado la asignatura de Biología Molecular y a este abuelo nazareno, de la alegría, se le cayó el cirio de la mano.
Una parte de españoles ha asistido a las procesiones y se ha estremecido ante la imagen de un Cristo llevada en vilo por los legionarios que presumen de ser los novios de la muerte y también ha sentido una extraña emoción ante el paso de vírgenes llorosas, de penitentes que arrastraban cadenas con los pies desnudos, de fustigantes que se azotaban la espalda hasta dejarla en carne viva. Mientras el cerebro de las emociones se nutría de estas oscuras descargas, otra parte del público prefería seguir la aventura astronáutica y para eso usaba el córtex cerebral donde reside inteligencia clara sin adherencias.
Queda un tercio de ciudadanos que entre las procesiones medievales y las aventuras de unos astronautas por el espacio optó por desnudarse al sol en la playa y dejar que la espuma de la cerveza les resbalara por la barriga. Este hedonismo funcionó como una fusión más allá de la fe y la razón, una conquista al alcance de cualquiera. Hay cofrades de la Macarena que no creen en Dios, y científicos astrofísicos que no se pierdan una misa los domingos, de modo que este absurdo galimatías que existe en el cerebro humano no hay quien lo entienda.
***
Amigos, os invito a leer diferentes artículos, creo yo que muy interesantes que acompañan a este número de Sinapsis.
Dado el tema de hoy, comparto este enlace con música de Strauss que os hará recordar la película 2001, Un odisea del espacio
https://open.spotify.com/intl-es/track/43YwOmGUOS3zzGvj1Feszb?si=291047747eaf4669
Cuidaos. Suerte en todo.
Un abrazo

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Sí, Pepe, totalmente de acuerdo. Como dices: "Conciencia, resistencia y posicionamiento por la paz, la justicia y la democracia".
ResponderEliminarA esto le añadiría una espesa capa de Cultura, sí, con mayúsculas, que es conocimiento, humanidad y empatía, sensibilidad (que no sensiblería)...la argamasa que puede unir al joven de Sumatra y la jubilada de Arkansas.....Esa argamasa nos llevaría entre todos a saber ceder, a saber conceder, o al reconocer o contemplar que podemos estar equivocados o considerar los aciertos y virtudes de los "otros"...¿y no nos llevaría eso al tan famoso "consenso"? ¿No daría eso su sentido más auténtico a la justicia, a la democracia?
Pues es verdad, no hay quien lo entienda.... pero, independientemente de que se entienda mejor o peor, ¿por qué no concedemos la posibilidad de encontrar los puntos que en común, los que acercan más que los que distancian? ¿Tanto cuesta o es que no interesa? Para esto el refranero español tiene varios ejemplos, como que a los pescadores les interesa el río revuelto...