Editorial. Lo mejor, lo peor
Sinapsis tras la tragedia ferroviaria
Editorial
Obra de Rafael Canogar (La espera)Lo mejor, lo peor
“Este hombre debe ser un gran ignorante, pues a todo lo que se le pregunta da una contestación”. Voltaire
Queridos amigos:
Al igual que yo, muchos de vosotros estaréis aún en proceso de recuperación del impacto producido por la tragedia del accidente ferroviario de días pasados. En mi caso una vez más tomé conciencia de la imposibilidad de lograr el riesgo cero en nuestra vida cotidiana, ya sea por fallo humano, mecánico o tecnológico entre otros muchos factores. También reflexioné sobre el azar, que incrementó el número de víctimas dada la coincidencia del descarrilamiento con el paso en ese mismo instante del otro tren por la vía paralela.
El dolor por las numerosas personas fallecidas, por los heridos, por esos momentos intensos de angustia y desolación que vivieron por momentos los pasajeros de esos trenes y sus familiares, no se borrará nunca.
La hecatombe personal que ha vivido esa niña superviviente de seis años que salió sola entre los vagones destruidos y la oscuridad de la noche, es casi inimaginable. Probablemente en ese instante no sabía aún que había perdido a sus padres, a su hermano y a su primo.
Como en muchas circunstancias de la existencia humana, también las personas constatamos lo mejor y lo peor de nuestra especie.
Sin duda que lo mejor fue la extraordinaria respuesta solidaria, empática y decidida tras los primeros momentos del accidente, de los habitantes del pueblo cercano al lugar de la tragedia. Ese pueblo cordobés, que se llama Adamuz, respondió inmediatamente acudiendo a la ayuda de los pasajeros del tren siniestrado. Ayudaron a sacar a heridos de los trenes, a transportar a algunos al pueblo u a otras zonas de auxilio, colaboraron con mantas, agua, alimentos y refugio en sus hogares a los que estaban en condiciones de hacerlo. Las autoridades de ese pueblo también se volcaron fraternalmente con las víctimas. Sin duda que fue un gran ejemplo de unidad y solidaridad humana.
Lo peor también salió a relucir pronto. Solo un partido político (VOX), cuando todavía no se habían extraídos los cuerpos entre los amasijos de hierro, utilizaron esta tragedia para hacer un mitin político contra el gobierno apoyándose en medias verdades y conjeturas sin pruebas y en una conducta reprobable que los ciudadanos no deberían olvidar. Ya llegará el momento oportuno para cualquier tipo de análisis y crítica. Aquel día no era el momento.
Viñeta de Miki y Duarte
Hacer lo mejor cuando se pueda y sobre todo en circunstancias difíciles expresa una cualidad moral que es un rasgo de carácter que guía el comportamiento hacia lo que se considera correcto, bueno o virtuoso, como la honestidad, la lealtad, la justicia, la empatía o la valentía, ayudando a las personas a discernir entre el bien y el mal y a actuar conforme a principios éticos y valores compartidos. Estas cualidades son disposiciones estables que se cultivan con la práctica y la experiencia, formando la base de una conducta ética y responsable. Uno de los elementos más importantes es la empatía, que la podemos someramente describir como el sentimiento o capacidad para identificarse con otras personas y compartir lo que siente.
Hacer lo mejor es una manera de actuar más conforme a lo bueno, a lo conveniente. Su antónimo es lo peor, es decir una conducta de mala condición o de inferior calidad respecto de otra cosa con que se compara. Es lo contrario a lo bueno o conveniente. En estos días lo mejor ha estado en Adamuz.
Pero en nuestro presente, a diario percibimos o constatamos en base a las actitudes morales lo que es mejor y lo que es peor para la sociedad y para el bienestar y la convivencia humana.
Ejemplos de lo peor lo tenemos constantemente con las actitudes de Trump, Putin, Netanyahu y sus asociados. Ayer además de leer sobre las ansias imperiales de Trump, conocí su propuesta de crear un ente paralelo a las Naciones Unidas para gestionar la “paz” tras la destrucción de Gaza. Ha invitado a varios mandatarios de otros países que se sumen a una nueva organización presidida por él mismo. Invitó entre otros a los sátrapas Putin y Lukashenko, a las dictaduras árabes del petróleo, y al ultraderechista Milei. Algunos otros invitados rechazaron su ofrecimiento o espero que lo hagan. Otro ejemplo de lo peor es la terrible y violenta represión ejecutada por la dictadura iraní contra su propio pueblo. Miles de víctimas y perseguidos en unos cuantos días y el mundo anestesiado ante tamaña vileza. Ojalá el movimiento ciudadano encabezado por las mujeres que no se someten, acaben engendrando una fuerza capaz de acabar con esa larga tiranía de bases religiosas.
El mundo está en vilo y percibe la destrucción del orden actual para ser reemplazado por el imperio de la fuerza y la distribución del planeta en bloques hegemónicos donde se pretende enterrar a la democracia y al derecho internacional. El hiper narcisista presidente de USA no solo es un peligro para el resto del mundo, sino también para su propia ciudadanía a quién no tiene ningún reparo en reprimir violentamente de la mano de los nuevos “camisas pardas” como son los agentes de la ICE (grupo impulsado para detener y deportar a cientos de miles de inmigrantes, y a muchos de ellos sepultarlos en las cárceles de otro tirano como es Bukele.
Tras escribir el párrafo anterior recordé lo que me dijo un lector asiduo de Sinapsis.
Me dijo, con afecto y buena intención, que dejara de escribir estos editoriales ya que las personas o no leen o están ya saturadas de los temas que yo suelo reiterar en estas páginas. Además que los potenciales lectores de esta revista son un número insignificante.
La verdad que llevaba bastante razón en lo que me dijo pero es muy difícil cambiar en la octava década de la vida. Aún así, no me resisto a los cambios. Trato desde mi escasa formación de dar una respuesta a los problemas que observo en el mundo. Aún creo que los cambios se gestan desde la participación de cada individuo. La suma de estas participaciones llegan a veces a formar un fuerza que a corto o medio plazo, pienso que pueden servir para lograr una vida mejor de las personas.
Por esto introduje al comienzo esa cita de Voltaire. En ocasiones me siento un ignorante o un “idealista” que intenta dar soluciones a problemas de mi contemporaneidad. Pero es cierto que no se puede dar respuestas a todo. Lo pensaré.
Bueno amigos, a pesar de esta última reflexión personal, os invito a leer unos buenos e interesantes artículos que hoy se publican en Sinapsis.
- Editorial. Lo mejor, lo peor
- Arte y Literatura. Pessoa//Arte Abstracto
- ¿Porqué fascinan los líderes narcisistas?
- Historias de la Ciencia. El Dr. Placebo. F. Soriguer
- El despertar del sueño europeo
- Irán. Las mujeres como solución// La oposición iraní
- Artículos Recomendados. Padura/J.Ramos
- Inteligencia Artificial. Desde la ética y la política
También comparto para cambiar de tema, una breve columna de Manuel Vicent y una canción de Bruce Springsteen que dedicó días pasados en recuerdo de la ciudadana estadounidense Renee Nicole Good, asesinada por la ICE. Al final una pintura de Barnett Newman.
Un abrazo a todos.
**Nota: Justo antes de enviar Sinapsis me he enterado del fallecimiento tras una larga enfermedad, de un buen médico y buena persona, me refiero a Dr. Ismael Herruzo, Jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Regional de Málaga. Seguramente muchos de los lectores lo habrán conocido y seguramente no lo olvidarán.
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¡Dios a la vista!
- MANUEL VICENT
Puede que ahora en medio de la convulsa navegación planetaria en que vivimos alguien desde la cofa del barco haya gritado: ¡Dios a la vista! Resulta que el emperador ha dado una patada al tablero del parchís porque le pasa por ahí jugar a la oca y ante los clamores de guerra total, con todas las fichas del viejo orden internacional por los suelos, parece que se ha puesto de moda refugiarse en cierto misticismo como la última asa a la que agarrarse antes de caer en el vacío. La montaña de la divinidad se ha elevado de nuevo en el horizonte.
Pero se trata de saber de qué Dios estamos hablando antes de que todos los rockeros se vuelvan místicos y a las adolescentes les dé por meterse en un convento, como recomendaba Hamlet a Ofelia, su novia. Zeus vive en el Olimpo y Jehová habita en la cumbre del Sinaí; pero, sin duda, al este del Edén existen dioses más a mano, que te facilitarán las cosas si quieres ser un místico. No deja de ser una conquista del espíritu navegar ese dios azul que es el mar y asumir todos los sonidos que produce el silencio, el viento en las velas, el oleaje contra las amuras del barco y una canción griega de Nana Mouskouri o de Georges Moustaki que se lleva la brisa.
Puede que la espiritualidad consista en alcanzar aquel valle de la Marina cuando los cerezos están en flor, o quedarse dormido en la hamaca bajo el sol de mediodía con las gafas caídas en la punta de la nariz y los versos de John Keats en el regazo, oír en sueños el grito de ¡Dios a la vista!, despertar y descubrir que ese dios es el camarero que trae el aperitivo, un queso de cabra acompañado con una copa de vino del Rin.
Canción de Bruce Springsteen
https://open.spotify.com/
Vir heroicus sublimis de Barnett Newman








No te amedentres , sigue publicando tus opiniones sobre lo que sucede en este convulsionado mundo . Siempre una reflexión atinada viene bien para nuestras conciencias y nuestras almas
ResponderEliminarPepe querido, nunca dejes de escribir. Te hace bien y me haces sentir del mismo modo. Tus conceptos son claros, precisos, contundentes. Realmente disfruto leyéndolos. Espero que pronto podamos encontrarnos para confundirnos en un fuerte y fraternal abrazo. Saludos a vos y familia, de este Tucu que te aprecia y admira.
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