Palabras nuevas de las últimas décadas. A. Grijelmo

 PALABRAS QUE TODAVÍA NO SE USABAN EN 1976

  • Álex Grijelmo

https://lectura.kioskoymas.com/article/282419880864153



Aparecen en estas líneas 63 vocablos que no se empleaban cuando nació este diario hace cincuenta años. Los lectores hallarán un diccionario completo con 171 términos si activan con su móvil el código QR de la siguiente página, arriba. Así verán también el origen de cada término, la fecha de su primera aparición en EL PAÍS, cuándo entró en el Diccionario... Ambas lecturas constituirán quizás un ejercicio de nostalgia, y también un recorrido por la historia.

abertzale. ‘Patriota’ en euskera. A mis alumnos de hoy les resulta desconocida. Aún debo decidir si eso es bueno o malo.

aeróbic. Una suerte de gimnasia con música muy rítmica que había nacido en los años setenta y popularizó la actriz Jane Fonda en los ochenta. Se suele practicar en grupo, para no desmoralizarse.

amigovio. Es como follamigo, pero más fino.

antiedad. El producto demuestra con claridad su incompetencia: incluso las cremas antiedad van cumpliendo años.

ayatolá. Alta autoridad religiosa islámica. A veces se usa como voz llana, y no aguda. Por ejemplo, el grupo Siniestro Total cantaba en los años ochenta el estribillo “ayatola, no me toques la pirola”.

balconing. Práctica común entre turistas borrachuzos, que consiste en arrojarse a la piscina del hotel saltando desde la habitación. Algunos solamente lo hacen una vez.

beicon. Antes nos lo comíamos pensando que era panceta. Pero el beicon añade un matiz: ha de estar ahumado. Así que no se puede considerar un anglicismo crudo.

bróker. Corredor de Bolsa o intermediario que compra y vende por cuenta ajena. El bróker plusmarquista mundial Mike Milken logró colocar 1.000 millones de dólares entre 1984 y 1987. Acabó en la cárcel.

bullying. Significa ‘matonismo’, ‘acoso escolar’. Una bullying person es un matón, un valentón, un abusón. El término en inglés no parece tan grave. A mí me daba miedo un matón del cole. Si llego a saber que en realidad era una bullying person, no le habría dado mis caramelos tan fácilmente.

cajero automático. Parecen de toda la vida, pero cuando apareció EL PAÍS no existían. Casi como ahora. El banco salió de tu barrio para meterse en tu móvil.

chat. En inglés, ‘charla’. Ha producido ‘chatear’ que antes equivalía a beberse unos chatos: vasos de vino de poca altura, achatados. También salen así algunas de esas conversaciones: achatadas. Las otras, en cambio, favorecían la exaltación de la amistad.

casting. En inglés, ‘reparto’ (de una película, de una obra teatral, incluso de un anuncio). O ‘selección de actores’. Una directora de casting es una directora de reparto. Hoy en día ha rebasado el mundo del espectáculo y sustituye al verbo ‘seleccionar’ en otras situaciones: “Tengo que hacer un casting para elegir jardinero”. El corpus académico registra en 1990 su primer uso escrito. Se ve que antes de ese año no había selección de actores.

coach. Lo mismo que ‘entrenador’, pero más caro.

contestador automático. Hoy ya han desaparecido aquellos aparatos, pero no la función ni la palabra. Un contestador, a diferencia de la Administración, siempre responde; aunque solo sea para decir “deja tu mensaje”.

coworking. Espacios de trabajo físicos o virtuales compartidos. Cuando el espacio es físico, se necesita una cocafetería.

Cuponazo. El gran éxito de la ONCE, en 1987, con una gran campaña y un premio descomunal (100 millones de pesetas, más de 600.000 euros al cambio de 2002). Sé que el creador del Cuponazo, el entonces director general de la ONCE Miguel Durán, se reirá al leer aquí que con ese lanzamiento demostraron tener mucha vista.

electrolinera. Por una vez no hemos acudido a un anglicismo para designar un invento. Dada su analogía con ‘gasolinera’, a lo mejor dentro de un tiempo acabamos diciendo “voy a parar ahí para poner electrolina”.

emoticono. Antes se componían con signos. Hoy los móviles los traen de oficio. Son muchísimos. Va a llegar un momento en que haya más emoticonos que emociones.

escrache. A los escraches van unos cuantos, pero lo importante es que esté el del tambor.

esponsorizar. Los informadores deportivos dicen sponsors; y los culturales, ‘mecenas’. A menudo la única diferencia es que los mecenas desgravan.

euroescépticos. Surgieron en los años noventa. Al lado de los antieuropeos de ahora, eran unos benditos.

fast food. En inglés, ‘comida rápida’. El adjetivo funciona como eufemismo.

flipar. ‘maravillarse’, ‘alucinar’, ‘admirarse’. Entró en el Diccionario de 2001, y mucha gente flipó por eso.

fofisano, fofisana. Personas con sobrepeso que muestran un saludable aspecto, por lo que disponen de gran capacidad para agradar. Es magnífico que haya gustos para todo.

follamigo, follamiga. Según la revista Men’s Health, el 59% de los follamigos que deseaban una relación sexual pasajera lograron mantener la amistad una vez concluida la vinculación sexual. No sé si les sirve a ustedes de algo.

fotopolla. Imagen de un pene que se envía por algún sistema de mensajería, no siempre a la persona adecuada. Su opuesto ‘fotocoño’ no existe.

ghosting. Lo que antes se llamaba ‘irse a por tabaco’. Este modo de romper con la pareja se considera lo peor de lo peor, porque consiste en esconderse y no dar la cara. Pero no sé yo. Peor sería que te dejasen la mañana de Nochevieja y por teléfono.

gore. Palabra inglesa que designa un género de películas de terror con escenas extremas. Leo ‘gore’ y ya huelo la sangre.

guay. ‘Estupendo’, ‘formidable’, ‘magnífico’, ‘divertido’, ‘bonito’, ‘genial’, ‘amable’… Es guay que sirva para no molestarse en buscar un adjetivo mejor.

gym. Lo mismo que ‘gimnasio’, pero más caro.

influencer. La Fundéu ofreció como alternativa ‘influente’, que figura desde 1803 en el Diccionario. También valdrían ‘influyente’ o ‘influenciador’. Todas estas opciones implican mayor cultura y estilo, por lo cual suelen rechazarlas los propios influencers.

intranet. Lo mismo que internet, pero con menos gente.

jacuzzi. La denominación procede de su inventor, un norteamericano de origen italiano llamado Cándido Jacuzzi (1903-1986). Es palabra asociada al prestigio y al placer, vinculada con las clases altas. “La marquesa no puede ponerse, está en el jacuzzi”.

juernes. Fusión de ‘jueves’ y ‘viernes’. Viene a decir que en todo jueves hay un poco de viernes, igual que en todo domingo hay un poco de lunes.

karaoke. Llegaron aquí en 1993, y con ellos la palabra japonesa. Quien no haya ido nunca a un karaoke desconocerá el verdadero significado de la expresión “no tiene sentido del ridículo”.

kit. En español, ‘lote’. Pero de momento, nadie ha hablado de ‘darse el kit’.

liderar. Anglicismo que equivale a ‘encabezar’, ‘presidir’, ‘capitanear’, ‘acaudillar’, ‘dirigir”, ‘abanderar’, ‘comandar’... Ha rendido unos eficaces servicios en la reducción del vocabulario periodístico.

light. Palabra que se refiere a productos ligeros, rebajados, descafeinados, sin azúcar, sin calorías… Una tristeza.

link. Enlace. Pero no se puede decir ‘doscientos invitados asistieron al link matrimonial’.

litrona. ‘Botella de cerveza de un litro’. Se consume en grupo, al aire libre, y es probable que después se quede abandonada en el parque o en un portal. No obstante, hay quien asegura haberlas visto alguna vez en una papelera.

longseller. Obra que no pasa de moda y sigue en librerías durante años. Por ejemplo, los diccionarios de inglés que mucha gente necesita para aprender español.

mail (también e-mail). Algunos dicen mail porque les parece más corto que ‘correo’ o ‘mensaje’. Nunca han explicado qué piensan hacer con el tiempo que se ahorran.

manos libres, el. No es verdad: las manos no están libres, hay que ponerlas sobre el volante.

marketing. Se refiere a un conjunto de técnicas comerciales destinadas a venderle lo que usted no necesita.

máster. Título y estudios de posgrado. Se documenta ya en 1980,

cuando aún no se falsificaban los diplomas.

microondas. El principio físico de este electrodoméstico fue descubierto en 1945. En España el aparato llegó con los ochenta. Tardamos en estar en la microonda.

okupa. La palabra, con la k transgresora, se presentaba en su origen como defensa de un derecho (frente a la proliferación de pisos vacíos). Hoy se difunde el término ‘okupación’ con el fin de representar exageradamente el peligro de un ataque a la casa donde uno vive. Las empresas de seguridad privadas contribuyen felices a ello con su publicidad. Saben bien que la alarma gratuita favorece la alarma de pago.

pack. Un paquete. Pero no alcanza al sentido figurado: no se puede decir ‘ese futbolista es un pack’. Ni ‘te voy a meter un pack’.

perestroika. En ruso, ‘reestructuración’. Proceso de reformas emprendido en la Unión Soviética por Mijaíl Gorbachov en 1985 y dirigido a democratizar el país. Ya ni Putin recuerda lo que es.

perreo. Para el Diccionario, ‘perreo’ designa la danza ejecutada a ritmo de reguetón en la que ‘cuando se baila por parejas, el hombre se coloca habitualmente detrás de la mujer con los cuerpos muy juntos’. Los ladridos no aparecen por ninguna parte, al menos en esa fase del movimiento.

postureo. Ha venido a sustituir al galicismo pose. Oí hace poco este chiste: “He leído el Kamasutra y he visto que ahí todo es postureo”.

PUK. Código de ocho dígitos necesario para desbloquear un móvil tras introducir el pin incorrectamente tres veces. Pero vamos a ver: si no te has acordado del pin, ¿cómo te vas a acordar del PUK?

Vrandom. En español, ‘fortuito’, ‘aleatorio’, ‘azaroso’, algo relacionado con la casualidad. A veces se usa con intención despectiva para designar a alguien sin nada digno de mención, una pura mediocridad. Si el aludido lo entiende, ahí lo que se está rifando es una bofetada.

sexting. Proviene de los términos en inglés sex y texting (enviar o recibir mensajes de texto) y se refiere al envío de contenidos eróticos o pornográficos. Al hacerlo, hay que comprobar cinco veces que no se los estamos enviando a nuestro tío obispo.

spam. Correo basura. En inglés designaba originariamente un producto con carne de cerdo y que se vendía enlatado bajo la marca estadounidense Spam. Su identificación con los insistentes mensajes no deseados se debe a una escena del grupo Monty Python, en 1970, en la cual la camarera de un restaurante detallaba los platos, y todos y cada uno contenían Spam. La palabra empezó a relacionarse entonces con algo repetido y molesto, para desdicha del producto enlatado; idea que progresó con el invento del correo informático. El primer spam se ha datado el 12 de abril de 1994, cuando el despacho de abogados estadounidense Canter y Siegel envió un correo masivo para anunciar sus servicios. Desde entonces, el spam no ha dejado de ser una lata.

spoiler. ‘No me hagas spoiler’ era antes ‘no me cuentes el final’. También son equivalentes ‘no me cuentes la película’, ‘no me estropees la trama’, ‘no me destripes la novela’. Este término se forma en inglés a partir del verbo to spoil (‘estropear’ o ‘echar a perder’). Por tanto, la expresión ‘su amigo me hizo

spoiler’ equivaldría a ‘su amigo me hizo estropeador’, lo cual carece de sentido. La mejor equivalencia de

spoiler en español como sustantivo es ‘destripe’, que figura desde 1884 en el Diccionario con el sentido de anticipar el desenlace de un relato. Cuando alguien de nuestro entorno incurre a menudo en destripar el final de algo, podemos llamarle Jack, a ver si se da por aludido.

streaming. Un ‘flujo digital’. Hoy en día a algunos actos asisten apenas 12 personas, pero si se transmiten en streaming queda todo justificado, pues los verán muchas más, unas 30.

webinar. Un seminario que se transmite por internet. . El Diccionario ofrece como equivalente español ‘webinario’. Lo malo es que al oír ‘güebinario’ se puede interpretar que uno está hablando de un huevo doble.

windsurf. Deporte que consiste en deslizarse por las aguas con una tabla a la que va adherida una vela. Si no hay vela, se llama surf. Si en cualquiera de los dos casos uno se cae de la tabla, el deporte se convierte en natación.

zombieing. La acción de quien ha practicado el ghosting y reaparece como si nada y haciendo ver que ya compró el tabaco.

zulo. Palabra del euskera (donde significa ‘agujero’) que se refiere a los escondrijos en los que ETA encerraba a un secuestrado o donde ocultaba armas. Ahora se usa más generalmente como “infravivienda”, una vez que nos hemos distanciado de su connotación terrorista: “Estoy muy contenta, he encontrado un zulo por solamente 2.500 euros al mes”.

Comentarios