Editorial. Esperando a los Reyes Magos
Editorial
Esperando a los Reyes Magos
Estamos cumpliendo un ciclo más y ya hemos dejado atrás, a la Navidad, al comienzo de este nuevo año 2026 y ahora nos aproximamos a la tan esperada fiesta de los Reyes Magos.
En la actualidad, los Reyes Magos, simbolizan en nuestro entorno, la generosidad, la unión familiar, la ilusión y la esperanza, marcando el fin de la Navidad en muchos lugares, especialmente en el mundo hispano, y representan según el catolicismo, la revelación de Jesús al mundo entero, simbolizando la universalidad del mensaje cristiano al venir de Asia, África y Europa (Melchor, Gaspar y Baltasar) para adorar al niño. La magia de estas fechas reside en la capacidad de inspirar la imaginación infantil, la ilusión y la alegría de compartir. Son la excusa para dar regalos, no solo materiales, sino también de amor, empatía y altruismo. La cabalgata y la noche de Reyes son momentos claves para la reunión familiar, fortaleciendo lazos y creando recuerdos.
En el enlace siguiente podéis leer una visión histórica de esta celebración y de los Reyes Magos en sí.
https://es.wikipedia.org/wiki/Reyes_Magos
Pasadas estas fiestas nos volveremos a encontrar con la realidad de un mundo cambiante a gran velocidad, donde la mayoría de los ciudadanos hemos sido dejado de lado respecto a la decisión de esos cambios que están acaeciendo y donde el paréntesis histórico que hubo tras la Segunda Guerra Mundial, muta día a día por la acciones de los autócratas y el séquito de la plutocracia internacional que los apoya.
Se avecinan malos tiempos y debemos preguntarnos si vamos a ofrecer resistencia o no a esta involución histórica que pretende destruir desde dentro la democracia, a la propia Europa y que cercenará los derechos y el bienestar que al menos habían alcanzado grandes sectores de la sociedad. La consecuencia última de estas políticas frontales aunque otras veces también camufladas, se plasmarán en incremento abismal de las desigualdades, falta de libertades, guerras y destrucción de la democracia. Trump, Putin, Netanyahu y otros títeres menores, junto a la plutocracia tecnológica pretenden decidir cómo vamos vivir el resto de las personas, y también el porvenir de nuestros hijos y nietos, y del mismo modo nos marcarán lo que leeremos o como deberemos apreciar el arte o la ciencia entre otras muchas cosas.
En fin amigos, ha llegado el momento de reflexionar profundamente sobre lo que hay que hacer y también en aprender a discernir entre los políticos cercanos, quiénes están a favor de la democracia y quiénes son sus enemigos ocultos en el entramado actual de la sociedad.
Ahora tan próximo al día de los Reyes Magos, me atrevo a pedir paz, justicia, democracia y reducción sustancial de la estupidez y de la maldad humana. También quisiera pedir respecto a esto último, que los individuos de la foto no estén presentes en la política mundial a lo largo de este nuevo año.
Trump y Netanyahu
El 5 de enero pondré los zapatos y esperaré con ilusión y fantasía, que es en última instancia lo que emana de los magos de oriente, que se cumplan mis anhelos. Por supuesto que en lo más cercano pediré para todos, pero especialmente para los jóvenes, salarios dignos, acceso a una vivienda y que se acabe la precariedad laboral.
Os deseo a todos un buen comienzo de año y que recibáis regalos en la noche de Reyes que os den momentos de felicidad y seguramente también de nostalgia.
En un paréntesis de la preparación de este número de Sinapsis visité Antequera, ciudad con gran contenido histórico, y en el balcón de una vivienda vi un cartel muy bien elaborado que ponía: “Aquí somos de toda la vida de los Reyes Magos”. Esto me llevó a recordar un texto que había recibido días antes donde el remitente y refiriéndose a las fiestas que estamos viviendo, decía “yo por supuesto digo feliz navidad y no felices fiestas como algunos nos quieren imponer”…
Sentí en aquel instante como la imbecilidad superlativa nos invade al entrar en un discurso ideológico de polarización creado como siempre en Estados Unidos. John Gibson en 2005, presentador de una cadena de radio conservadora, descubrió una mina de oro con un libro que denunciaba la maldad intrínseca de los demócratas en Estados Unidos. Había “una guerra contra la Navidad”, una conspiración progresista para que desapareciera esa fiesta cristiana. El libro tuvo un gran éxito gracias al apoyo y cobertura que le dio en Fox News un personaje mucho más influyente, Bill O'Reilly. El subtítulo incluía todo lo que necesitabas saber: “Cómo una conspiración progresista para prohibir la sagrada fiesta cristiana, es peor de lo que pensabas”.
Quedé sobrecogido de tanta estupidez asumida como borregos de estas técnicas de polarización que han invadido en algunos sectores de nuestra sociedad y parecen haber contagiado de semejante imbecilidad a parte de la población. Triste y lamentable.
Las fiestas de estas fechas que abarcan Navidades, Año Nuevo y Reyes, exceptuando lo negativo del desaforado consumismo, significan paz, alegría, reencuentros, ilusión, fraternidad y reflexión sobre lo realizado. Caer víctimas de las estrategias de la confrontación simplemente por según cómo las personas puedan en cada momento nombrar a estas festividades, significa precisamente contravenir el mensaje cristiano esencial que es el amor al prójimo sin identificaciones institucionales, nacionales, costumbristas o étnicas. La polarización derivada de esas actitudes es lo más opuesto al denominado espíritu de la Navidad.
Para paliar esos necios pensamientos os recomiendo algunas reflexiones de personas de nuestro entorno cultural que sí pueden ayudarnos a ver el presente y futuro con más tino que las idioteces que paranóicamente exponen quiénes ven enfrentamientos entre felices fiestas y feliz navidad o entre las celebraciones de Reyes, Papá Noel o el Niño Jesús. En fin…
Estas reflexiones más lúcidas se publicaron en https://ethic.es/tendencias-2026/. Solo citaré algunas como las de José Antonio Marina y Victoria Camps
- «Se está favoreciendo la aparición de un sujeto débil, manipulable»
José Antonio Marina. Filósofo y Pedagogo
Hay muchos fenómenos que en superficie parecen independientes, incluso inconexos, pero que en profundidad están unidos por lazos que forman un sistema oculto: el aumento de las depresiones, la aceptación de los autoritarismos, la credulidad rampante, la polarización, la influencia de las redes sociales. Por debajo de fenómenos tan diversos, detecto el «sistema del sujeto menguante». Se está favoreciendo la aparición de un sujeto débil, manipulable, falto de sentido crítico. La democracia debe basarse en ciudadanos responsables y críticos, pero los partidos políticos necesitan votantes crédulos y manipulables.
El elogio de la pasividad, la pereza, la debilidad, la adaptabilidad, el hedonismo suave, la indefinición es un amable llamamiento a abdicar de los grandes proyectos humanos: la libertad, la democracia, la autonomía, el pensamiento crítico, la justicia. Todos ellos necesitan sujetos activos y resueltos, pero el sujeto menguante es cada vez más vulnerable. Necesitamos ampliar los recursos del sujeto, aumentar su capacidad heurística, fortalecerlo.
II)
«Solo si interrumpimos la rapidez podremos empezar a estar seguros de lo que hacemos»
Victoria Camps – Filósofa y consejera permanente del Consejo de Estado
El cansancio y la hiperactividad son rasgos de nuestro tiempo. Quizá por eso, porque tanta presión y tanta oferta son extenuantes, tuvo tanto éxito el libro de Carl Honoré, Elogio de la lentitud. Mucha gente quisiera vivir más despacio y lo busca por medios dudosamente eficaces, a través de talleres y cursos que enseñan a meditar o a guardar silencio. En La lentitud, Milan Kundera decía que solo si nos tomamos tiempo para pensar interrumpiremos la rapidez y podremos empezar a estar seguros de lo que hacemos.
Los jubilados aprendemos que disponer de tiempo para hacer lo que uno quiera y a la velocidad que le apetezca es una riqueza, siempre que contemos con recursos para llenar ese tiempo con cosas apetecibles, que exijan tranquilidad y paz. Esos recursos se van obteniendo a lo largo de una vida que entienda que es posible entretenerse sin consumir. Lo que los griegos llamaron la «vida contemplativa» es una opción que compensa los excesos de productividad y un analgésico para el cansancio que provocan las prisas.
Creo que todos los artículos que hoy se publican en Sinapsis son muy buenos e interesantes y que seguramente conlleven una lectura sin prisas, sosegada y provechosa. Aún así destaco por su nivel de importancia ya que es una herramienta excelente para entender nuestro presente y futuro, el trabajo de Màriam Martínez-Bascuñán, titulado "2026: el año en que se pone a prueba la democracia".
Los temas de Sinapsis hoy son:
- Editorial. Esperando a los Reyes Magos
- Mirada optimista hacia 2026. K. Llaneras
- “Los Nicolás Monardes no tienen quién les escriba”. F. Soriguer
- Picasso y Matisse, al rescate. M. Vicent
- Para debatir: Concepto de verdad. Savater/Jaume
- Dondequiera que vayas. A. Muñoz Molina
- 2026: el año que se pone a prueba la democracia. M. Martínez-Bascuñá
Para terminar comparto con vosotros tres piezas musicales muy conocidas, pero bellísimas. Es un viaje en el tiempo, en el espacio y en las expresiones musicales diferentes. La primera es un fragmento de Concierto de Brandenburgo de J.S Bach, la segunda más popular y próxima como es All of Me de Billie Holiday y finalizando, Invierno porteño de Astor Piazzolla.
https://open.spotify.com/intl-es/track/7cckhrmaUQh19cTrnAKZXT?si=a38659a6c3564b62
https://open.spotify.com/intl-es/track/5sNjxINfF561ccPumTdeT5?si=5de5364a7bc04715
https://open.spotify.com/intl-es/track/0Q0iMh6Ng08OHsBI5hrDVo?si=0c5fad6767b34a99
Mientras escucháis esas composiciones musicales, podéis a través del color hacer un viaje imaginativo por donde vuestras ansias de libertad os lleve. Se trata de unas pinturas de Setsuko Migishi.
Setsuko Migishi (1905-1999) fue una de las pioneras del modernismo japonés, combinando influencias occidentales con la tradición artística de su país. Su obra, marcada por colores suaves y composiciones poéticas, refleja una profunda sensibilidad y una exploración constante de la luz y la naturaleza.
En una época donde las mujeres artistas tenían pocas oportunidades, Migishi logró destacar con su estilo único, fusionando el fovismo, el impresionismo y la estética japonesa.
Hasta la próxima. Un abrazo a todos y que los Reyes satisfagan vuestros deseos.





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